La salud cardiovascular es uno de los pilares del bienestar en la madurez, y después de los 60 años se convierte en una prioridad que no puede pasarse por alto. La Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard ha publicado una guía sencilla pero poderosa: cinco números clave que permiten evaluar cómo está funcionando el corazón y qué factores requieren atención para prevenir enfermedades graves.
El doctor Deepak Bhatt, especialista en programas cardiovasculares intervencionistas en el Brigham and Women's Hospital, afiliado a Harvard, resume la idea en un chequeo de rutina: “A mis pacientes normalmente les reviso la presión arterial, el azúcar en sangre, los valores de colesterol LDL y triglicéridos y la circunferencia de la cintura”. Estos indicadores, asegura, son una auténtica fotografía de la salud general y un mapa para reducir el riesgo de infarto o accidente cerebrovascular.
1. Presión arterial: menos de 120/80 mm Hg
La hipertensión daña las arterias y acelera la aterosclerosis, abriendo el camino hacia ataques cardíacos o insuficiencia cardíaca. Para mantener la presión en niveles saludables, los especialistas aconsejan una dieta rica en potasio —presente en frutas, verduras y legumbres—, reducir el sodio de los ultraprocesados y moderar el consumo de alcohol.
La presión arterial baja es un síntoma de exceso de magnesio en el cuerpo. (Pexels/ Thirdman)
Un exceso de triglicéridos en sangre aumenta el riesgo cardiovascular de manera similar al colesterol LDL. Para controlarlos, es fundamental evitar el consumo excesivo de azúcares y grasas dañinas, así como limitar el alcohol. Incluir pescados ricos en omega-3 puede ser de gran ayuda.
Una alimentación rica en frutas y verduras ayuda a bajar el nivel de colesterol 'malo' y los triglicéridos. (iStock)
4. Azúcar en sangre: menos de 100 mg/dL
La glucosa elevada no solo afecta al metabolismo, también daña las paredes de los vasos sanguíneos y potencia la oxidación del colesterol LDL. La clave está en dejar de lado refrescos y productos azucarados, y optar por cereales integrales frente a harinas refinadas.
5. Circunferencia de la cintura
La grasa abdominal es un marcador silencioso de riesgo. Para una buena salud cardiovascular, la medida ideal debe ser menor a la mitad de la altura de la persona, o no superar los 88 cm en mujeres y 102 cm en hombres. La llamada “obesidad visceral” se asocia a inflamación crónica y a una mayor probabilidad de aterosclerosis.
La salud cardiovascular es uno de los pilares del bienestar en la madurez, y después de los 60 años se convierte en una prioridad que no puede pasarse por alto. La Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard ha publicado una guía sencilla pero poderosa: cinco números clave que permiten evaluar cómo está funcionando el corazón y qué factores requieren atención para prevenir enfermedades graves.